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Alquimia del AGNI YOGA    

 

AGNI YOGA – Síntesis.

Según el tibetano Djwal-Khul

 

La nota clave de la meditación para este año 2006, durante los 3 festivales de Aries, Tauro y Géminis y en general es:  Bajo la ley de Síntesis, que el grupo subyugue los mundos de la ilusión y del espejismo y rechace el control de maya.

 

 

Motivaciones para leer , estudiar y practicar a partir de “Espejismo-Glamour:

Un Problema Mundial” de Alice A. Bailey (entre las páginas 129 y 153).

 

ACLARACION: “El Niño y el búfalo” es una pedagogía sencilla (adaptada en un juego lúdico para colorear, sensibilizando nuestra época infantil cuando todo niño o niña disfruta y se beneficia de las bondades creativas de la pintura en la expresión espontánea y sin temor) que introduce en la AGNI-YOGA cuando mediante la mente enfocada en el alma (La Meditación) se disipan la nube oscura del Espejismo emocional o astral.

 

LA LUZ DEL CORAZON (Sabiduría) PARA IRRADIAR LA ILUSION Y

REVELAR LA INTUICION.

 

Introducción:

 

A muchos les resulta difícil  comprender en qué forma el desentrañamiento del significado de un símbolo puede proporcionar el medio para poner en actividad funcionante las aletargadas facultades búdicas o intuitivas. La lectura de símbolos, “lectura espiritual” como nuestro antiguo maestro Patanjali la llama, es un arte refinado. El poder para interpretar símbolos siempre precede a la verdadera revelación.

 

Nota: En “El Destino de las Naciones” de A.A.B., D.K. dice en la página 9 que una de las 5 energías que entran en actividad por el trabajo realizado por medio de la Gran Invocación es la energía de la inteligencia, dinámicamente desplegada en la actividad creadora. La capacidad creadora del futuro surgirá en escala relativamente amplia en el reino del vivir creador, no tanto en el reino del arte creador. Este vivir creador se expresará a través de un nuevo mundo de belleza y de reconocida expresión divina.

 

El 7º Rayo del Ritmo, llevará a una modificación y adaptación sabia de los tiempos de ocio o las “vacaciones” para que el recreo y la investigación continúen siempre. El ejemplo del reposo regenerador que llegó a tener una buena parte de los obreros de la exunión soviética, se debe tener presente. Los tratamientos de talasoterapia, termalismo, geoterapia y descanso de contemplación de la naturaleza -más que sólo el desfogue de los instintos reprimidos, debería ser la perspectiva inteligente para renovar las grandes empresas de Seguridad Social. No sólo se deben tratar las enfermedades con drogas y sueros que las diluyan, sino volver a la medicina preventiva de “terreno” donde la naturaleza cumple un papel clave. Tal es el mensaje de Rene Quinton.

 

La intuición puede ser impulsada a la actividad de muy diversas maneras, y una de las más útiles y poderosas es el estudio y la interpretación de los símbolos.

 

Los símbolos constituyen la forma externa y visible de las realidades espirituales internas; cuando se ha obtenido la facilidad de descubrir la realidad que se halla en cualquier forma específica, significa el despertar de la intuición.

 

Contenido:

 

 - La Luz disipa las tinieblas: Las Tres energías.

 - Cristo y Buda: Amor y Luz.

 - Las Tres técnicas.

 - Revelación e Ilusión.

 - El alma de la Evolución: El desarrollo de la Conciencia.

 

I.    La técnica de la Presencia:

1.  El proceso de la Revelación. 

2.  La realidad de la Presencia. 

3.  La influencia del Angel. 

4.  La reacción de los Intuitivos. 

5.  La respuesta del mundo pensante. 

 

A. La Intuición Dispersa la Ilusión Individual.

B. La Intuición Grupal, Dispersa la Ilusión Mundial.

 

II.  La Técnica de la Luz.

 

AGNI YOGA

 

 La Luz disipa las tinieblas:

 

El aspecto oscuridad ha sido el resultado de épocas de espejismo. El aspecto luz está siendo puesto de relieve en forma definida por esos aspirantes y discípulos mundiales que, por sus actitudes, acciones, escritos y declaraciones, están llevando la luz a los lugares oscuros.

 

Las Tres energías:

 

La preparación del camino para las tres energías espirituales, que impulsarán a la humanidad hacia una era de comprensión, conducirá a las mentes de los hombres de todo el mundo a una enfocada clarificación. Estas tres inminentes energías son:

 

a.   La energía de la intuición, que disipará gradualmente la ilusión mundial y acrecentará automáticamente las filas de los iniciados.

 

b.   La actividad de la luz, mediante la energía de la iluminación, el espejismo mundial y llevará a millares de personas al Sendero del Discipulado.

 

c.   La energía de la  inspiración que, por su potencia arrolladora, como ráfaga de viento, desvitalizará o apartará el poder atractivo de maya o sustancia. Esto liberará a millares de personas para entrar en el Sendero de Probación.

 

La introducción de nueva vida en el planeta, empleando para ello todo medio posible. El primer paso hacia esta introducción es la comprobación de que el poder del materialismo ha sido quebrantado por la completa derrota de las Potencias del Eje, y el segundo, por la habilidad de las Naciones Aliadas para demostrar (una vez que se haya realizado) el poder de los valores espirituales, en su empeño constructivo por restaurar el orden mundial y asentar las bases que garantizarán un modo de vivir mejor y más espiritual.

 

Cristo y Buda: Luz y Amor.

 

Las Naciones del Eje deben captar la enseñanza del Buda tal como la enseñó en las Cuatro Nobles Verdades y comprender que la causa de todo sufrimiento y angustia es el deseo -el deseo por lo material.

 

Las Naciones Aliadas deben aprender a aplicar la Ley del Amor, como fue enunciada en la vida de Cristo, y expresar la verdad de que “ningún hombre vive para sí mismo” ni tampoco nación alguna, y que la meta de todo esfuerzo humano es la comprensión amorosa, impulsada por el amor al todo.

 

Si las vidas y enseñanzas de estos dos grandes Avatares pueden ser comprendidas y forjadas nuevamente en la vida de los hombres, en el mundo de los asuntos humanos, en el ámbito del pensamiento humano y en la palestra de la vida diaria, el presente orden mundial (que en la actualidad es, en gran  medida, desorden) puede ser modificado y cambiado, para que un nuevo mundo y una nueva raza de hombres puedan venir gradualmente a la existencia. La renunciación y la voluntad de sacrificarse debería ser la nota clave del período intermedio después  de la guerra.

 

Buda hizo el primer esfuerzo planetario para disipar el espejismo mundial, Cristo hizo el primer esfuerzo planetario para disipar la ilusión. Su trabajo debe ser ahora llevado adelante inteligentemente por la humanidad bastante sabia como para reconocer su dharma. Los hombres se están desilusionando rápidamente y, en consecuencia, verán todo con mayor claridad. El espejismo del mundo se aparta constantemente de las actividades de los hombres. Estos dos acontecimientos han sido llevados a cabo por las nuevas ideas entrantes, enfocadas por medio de los intuitivos del mundo y divulgadas a los pueblos por los pensadores del mundo.

 

Cuando se valore el significado de las palabras “transfiguración de un ser humano” comprenderán que cuando “el cuerpo está plenamente iluminado” entonces “en esa luz veremos la LUZ”. Esto significa que cuando la personalidad ha alcanzado cierto grado de purificación, dedicación e iluminación, puede actuar el poder atractivo del alma -cuya naturaleza es amor y comprensión, teniendo lugar la fusión de ambas. Esto es lo que el Cristo probó y demostró.

 

Cuando el Buda (o el principio budi personificado) es consumado en la integrada personalidad del aspirante o discípulo, entonces la plena expresión del trabajo del Cristo (el principio del amor personificado) puede también ser consumado, y estas dos potencias, luz y amor, hallarán radiante expresión en el discípulo transfigurado. Lo que es verdad para el individuo es verdad también para toda la humanidad y, actualmente, la humanidad (habiendo alcanzado madurez) puede “llegar a comprender” y tomar parte, conscientemente, en la tarea de iluminar y de iniciar una actividad amorosa espiritual. Los efectos prácticos de este proceso serán la disipación del espejismo y la liberación del espíritu humano de la esclavitud de la materia, produciendo también la disipación de la ilusión y el reconocimiento de la verdad tal como existe en la conciencia de aquellos que están polarizados y son “conscientes de Cristo”.

 

Este no es necesariamente un proceso rápido, sino ordenado y regulado, cuyo éxito final es seguro, siendo relativamente lento el proceso consecutivo para establecerlo. Este proceso fue iniciado en el plano astral por el Buda, y en el plano mental cuando el Cristo se manifestó en la Tierra. Indicó la proximidad de la madurez de la humanidad. El proceso ha ido lentamente tomando impulso a medida que estos dos grandes Seres han reunido a Su alrededor a Sus discípulos e iniciados, durante los últimos dos mil años. Ha alcanzado un grado de gran utilidad, porque el canal de comunicación entre Shamballa y la Jerarquía fue abierto y ampliado y se ha establecido más firmemente el contacto entre estos dos grandes centros y la Humanidad.

 

Cuando la Voluntad de Dios, expresada por Shamballa y enfocada en el Buda, cuando el Amor de Dios, expresado por la Jerarquía y enfocado a través del Cristo, y el deseo inteligente de la humanidad, enfocado a través de los discípulos y aspirantes del mundo y los hombres de buena voluntad, estén sintonizados consciente o inconscientemente, entonces puede tener lugar, y tendrá, una gran reorientación. Esto es algo que puede suceder.

 

El primer resultado traerá la iluminación del plano astral y el comienzo del proceso que disipará el espejismo; el segundo, será la irradiación del plano mental, la disipación de las ilusiones del pasado y la gradual revelación de las nuevas verdades, cuyos jalones han sido los ideales pretéritos y las pseudo-formulaciones de la verdad. Reflexionen sobre esto.

 

En consecuencia, se necesitan conocedores y aquellos de mente y corazón abiertos, que no tengan ideas preconcebidas, defendidas fanáticamente, ni antiguos idealismos, los cuales sólo deben ser reconocidos como que indican parcialmente las incomprendidas grandes verdades -verdades que pueden ser captadas en gran medida, y por primera vez, SI las lecciones de la presente situación mundial y la catástrofe de la guerra son debidamente aprendidas y la voluntad de sacrificarse entra en acción.

 

He descrito esta aplicación práctica y he ilustrado la eseñanza precedente, respecto al espejismo, a la ilusión y  al maya, porque todo el problema mundial ha hecho crisis y su solución será el tema sobresaliente de cualquier proceso -educativo, religioso y económico, hasta el año 2.025.

 

En esta parte del libro nos ocuparemos de las distintas maneras prácticas, en que la ilusión, el espejismo y el poder de maya pueden ser eliminados de la vida del individuo, oportunamente de la vida de las naciones y por último del mundo. Siempre debemos comenzar por la unidad de vida, el Microcosmos; después de haber comprendido el proceso y el progreso, en conexión con el individuo, la idea puede entonces ser extendida al grupo, a la organización, a la nación y a toda la humanidad.

 

Las Tres técnicas.

 

Ahora trataremos de las técnicas, que pueden ser resumidas de la manera siguiente:

 

1.   La Técnica de la Presencia. Por medio de esta técnica, el alma asume el control de la personalidad integrada y de sus relaciones, horizontal y vertical. Esta técnica implica la apertura de la flor de la intuición que disipa la ilusión, revela al Angel, indica la Presencia y abre al discípulo el mundo de las ideas y la puerta de las iniciaciones superiores. Cuando el discípulo capta y aplica estas ideas divinas o pensamientos simiente, se convierte en un iniciado, entonces es posible la tercera iniciación como meta inmediata. La intuición significa la aplicación del poder de transfiguración. Dicha técnica está relacionada con la poco conocida yoga del fuego o Agni Yoga.

 

2.   La Técnica de la Luz. Por medio de esta técnica, la mente iluminada asume el control del cuerpo astral o emocional, y disipa el espejismo. Cuando la luz afluye, el espejismo desaparece. La iluminación domina y la visión de la realidad puede ser vista. Dicha técnica está relacionada con el Raja Yoga y su meta es la segunda iniciación; ella, capacita para hollar el Sendero del Discipulado y permite al hombre “vivir una vida iluminada por la divinidad”. La iluminación significa la aplicación del poder de transformación.

 

3.   La Técnica de la Indiferencia. Por medio de esta técnica se pone fin a maya, pues el control del vehículo astral purificado es consciente y técnicamente puesto en actividad, liberando a las energías del cuerpo etérico, del control de la materia o fuerza-sustancia, y conduce a muchos seres al Sendero de Probación. Donde hay “indiferencia divina” al requerimiento o atracción de la materia, entonces se hace posible la inspiración. Esta técnica está relacionada con el Karma Yoga en su forma más práctica, y el empleo de la materia en forma totalmente impersonal. La meta de esta técnica tiene por objeto lograr la primera iniciación, lo cual permite al hombre “vivir una vida inspirada por Dios”. La inspiración significa la aplicación del poder de transmisión.

 

Revelación e Ilusión.

 

La ilusión se produce porque la mente no registra, interpreta ni traduce correctamente lo que le ha sido transmitido y, en consecuencia constituye un pecado (si puedo usar esta palabra) de las personas inteligentes y muy evolucionadas y de aquellas que recorren el Sendero y están en proceso de orientarse correctamente; también constituye un pecado de los discípulos aceptados al tratar de expandir su conciencia, en respuesta al contacto con el alma. Cuando han “visto a través de la ilusión” (empleo esta frase en su sentido esotérico) entonces están preparados para la tercera iniciación.

 

Nuestro tema, por lo tanto es la revelación.

 

El Alma de la Evolución: El desarrollo de la Conciencia.

 

El desarrollo de la conciencia humana ha sido progresivo en el transcurso de las épocas, y ha dependido de dos factores principales que están relacionados:

 

1.   El gradual desarrollo de la mente humana mediante los procesos de la evolución misma. Esto puede ser considerado como la innata capacidad de aquello que llamamos mente, chitta o sustancia mental, para llegar a ser cada vez mas sensible al impacto del mundo fenoménico y a la impresión desde los mundos superiores del ser. La mente es el instrumento que registra el proceso de “llegar a ser”, pero es también -en las etapas posteriores del desarrollo humano, capaz de registrar la naturaleza o función del ser. Por medio del intelecto se revela el proceso de llegar a ser; el Ser se revela por medio de la intuición. En todo estudio de la ilusión debe recordarse la naturaleza instrumental de la mente y su poder para registrar, con exactitud, interpretar y transmitir el conocimiento que proviene del mundo fenoménico y la sabiduría que proviene del reino del alma.

 

2.   El método por el cual la humanidad se hace consciente de aquello que no es inmediatamente evidente; método o proceso que ha sido denominado “revelación impuesta”, o sea la impresión transmitida a las mentes capaces de recibir esas ideas, seres, planes y propósitos que existen detrás de la escena, por así decirlo, y que son, en último análisis, los factores que determinan y condicionan el proceso mundial. Dichas revelaciones, o impresiones vitales subjetivas, son reveladas por la intuición y no tienen nada que ver con los conocimientos, impresiones e impactos relacionados con los tres mundos de la evolución humana, excepto en la medida en que, cuando son captados y comprendidos, han transformado constantemente el modo de vivir del hombre, han revelado sus metas e indicado su verdadera naturaleza. Las revelaciones dadas en el transcurso de las épocas e impresas en las mentes quienes están entrenados para recibirlas, tratan de las grandes cosas universales, en lo que concierne al todo, conduciendo a desarrollar la apreciación de la vida, expresada en forma hilozoísta.

 

La humanidad y su civilización han producido dos procesos paralelos: Uno, el proceso evolutivo, mediante el cual la mente del individuo se ha ido desarrollando gradualmente hasta convertirse en el aspecto dominante de la personalidad; el otro produce, al mismo tiempo, una serie de revelaciones graduales e inteligentemente impartidas, que han acercado más a toda la humanidad y la han llevado a la inevitable comprensión del ser; estos procesos han evitado que la humanidad se identifique constantemente con la forma, llevándola en cambio a esos estados de conciencia que son supranormales, desde el ángulo humano común, pero totalmente normales desde el ángulo espiritual. Especificando este concepto en términos esotéricos, la Individualidad ha conducido a la gradual perfección de la mente con su percepción, captación, análisis e interpretación, mientras que por la iniciación, mediante el despertar de la intuición, se logra (cuando el proceso de perfeccionamiento mental ha alcanzado un alto grado de desarrollo) comprender los mundos de los valores espirituales, del ser unificado y de la captación intuitiva. Esto significa la consiguiente transferencia del punto de enfoque individual del mundo fenoménico al mundo de la realidad. El empleo de la menta inferior y su proceso de desarrollo  han producido la ilusión, mientras que el desarrollo de la mente superior y más tarde de su empleo, como transmisora de la intuición y de la revelación superior, transfigurará los tres mundos fenoménicos en términos del mundo del ser. 

 

La ilusión es frecuentemente la percepción de la verdad mental mal interpretada y mal aplicada. Nada tiene que ver con la etapa del espejismo mental, aunque la ilusión puede ser llevada al mundo del sentimiento y convertirse en espejismo. Cuando esto ocurre, su poder es excesivamente grande, porque una forma mental se ha convertido en una entidad que posee poder vital, y a la fría forma del pensamiento le ha sido agregado el poder magnético del sentimiento. Reflexionen sobre esto.

 

I.    La Técnica de la Presencia.

 

1.   El proceso de la revelación, que ha sido y es, en la actualidad, el principal testimonio y garantía de que existe un Grupo o Agente revelador detrás de la escena de la vida fenoménica cuya tarea es triple:

 

a.   Apreciar el desarrollo de la conciencia humana y responder a su constante llamado y demanda por más luz y conocimiento.

b.   Decidir cuál es la próxima revelación necesaria y qué forma podría adoptar, a través de qué medio podría emerger y dónde y cuándo aparecer.

c.   Asegurar qué obstrucciones, impedimentos e ideas preconcebidas tendrá que enfrentar la nueva revelación.

 

2.   La realidad de la Presencia. Esta Presencia es la fuerza impulsora detrás de toda revelación, siendo en realidad Dios Inmanente, que lucha siempre por ser reconocido y, a su vez, es impelido a hacerlo por la realidad de Dios Trascendente.

 

3.   La influencia del Angel, el individualizado germen de conciencia, a través del cual, después de un adecuado desarrollo y respuesta del yo personal inferior, vendrá la revelación de la Presencia. Toda verdadera revelación se relaciona con la progresiva gloria de la divinidad, en algún campo de expresión, testimoniando, por su intermedio, a la latente y oculta Presencia.

 

4.   La reacción de los intuitivos del mundo, a esa revelación y forma que es la presentada a los pensadores del mundo, los cuales son los primeros en apreciar la nueva verdad y apropiarse de ella. Los intuitivos presentan el subsiguiente aspecto de la verdad en una forma relativamente pura, aunque en los momentos de presentarla pueda estar velada por símbolos.

 

5.   La respuesta del mundo pensante a la verdad presentada. A esta altura hace su aparición la ilusión, teniendo lugar la errónea interpretación y la falsa presentación. Cuando estas engañosas interpretaciones de la verdad revelada han durado mucho tiempo y adquirido impulso, se suman a la ilusión general y llegan a ser parte de ella, y de esta manera nutren y son nutridos por la ilusión mundial. Esta es esa forma ilusoria de pensamiento, erigida en el transcurso de las épocas, que controla gran parte de las creencias de la masa. Cuando la revelación alcanza esta etapa involucra las masas, las cuales reconocen la ilusión como si fuera la verdad, y la consideran como la realidad; tampoco captan el significado de la revelación presentada, velada y simbólica, confundiéndola con la presentación ilusoria, y así la revelación, percibida intuitivamente, se convierte en una retorcida y distorsionada doctrina.

 

Las interpretaciones teológicas y los dogmas caen en esta categoría, y entonces sobreviene una reactualización del antiguo drama del ciego que guía al ciego, al cual se refirió el Cristo cuando enfrentó a los teólogos de su época.

 

Lo antedicho atañe a toda revelación pseudo religiosa, a un descubrimiento científico o a la gran norma de valores espirituales mediante la cual la humanidad avanzada de ambos hemisferios trata de vivir, dando esporádicamente un paso significativo e importante.

 

A. La Intuición Dispersa la Ilusión Individual.

 

Hemos llegado, en la actualidad, a una crisis en el campo de la comprensión humana; ahora podemos entrar en una nueva era, donde la ilusión puede ser disipada y los pensadores comenzar a registrar, con exactitud y sin equivocarse, aquello que los intuitivos les imparten. Esto no es aplicable aún al público en general. Pasará mucho tiempo, antes de que éste responda sin ilusionarse, porque la ilusión se basa en la capacidad de la mente inferior para construir formas mentales. Las masas recién han comenzado a utilizar la mente inferior, siendo la ilusión, por lo tanto, una etapa necesaria de prueba y entrenamiento por la cual deben pasar, de lo contrario no obtendrán una valiosa experiencia ni desarrollarán su poder de discriminar. Este punto deben tenerlo en cuenta todos los que imparten instrucción esotérica. Es esencial, en consecuencia, que a la masa se le enseñe el significado de la ilusión y se la entrene para ver la verdad y extraer la médula, en cualquier presentación de la misma, con la cual sean enfrentados. También es esencial que los intuitivos del mundo aprendan a emplear, controlar y comprender la facultad de percibir espiritualmente, de aislarse divinamente y de responder apropiadamente a las características de la intuición. Esto deben hacerlo practicando la Técnica de la Presencia, pero no como se la enseña y presenta generalmente.

 

Quizás aclararía lo que quiero significar, si estableciera que esta técnica corresponde a ciertas líneas científicas o modos de trabajo, para lo cual, en gran parte, el entrenamiento dado en las escuelas de verdadera meditación y los sistemas de Raja Yoga, han preparado al aspirante. Estas etapas comienzan donde terminan las fórmulas usuales; presuponen facilidad para acercarse al Angel o alma y la capacidad de  elevar la conciencia hasta fusionarla con el alma. Enumeraré los procesos o etapas de la manera siguiente:

 

1.   La evocación de la etapa de tensión, la cual es básica y esencial. Se produce cuando se controla totalmente al yo personal, de manera que está “equipado para hacer contacto con lo real”.

 

2.   El logro de la fusión con el Alma o Angel, que custodia el acceso al Sendero de la Evolución superior.

 

3.   Mantener la mente firme en la luz del alma, por ser la actitud que el yo inferior asume durante el período que resta del trabajo, y por mantenerse la tensión por el alma y no por la personalidad. El alma se hace cargo de esta sujeción cuando el yo personal ha hecho lo imposible por alcanzar la deseada tensión.

 

Estas son las tres etapas preliminares, para las cuales la práctica del alineamiento debería haber preparado al estudiante de los misterios superiores. Dichas etapas deben preceder a todo esfuerzo para desarrollar la intuición; esto demandará varios meses o años de cuidadosa preparación. El fuego es el símbolo de la mente, siendo las tres primeras etapas, propias de la disciplina de Agni Yoga o Yoga del Fuego, para la cual la Raja Yoga ha preparado al estudiante.

 

Luego prosiguen seis etapas más de esta Técnica, que deben ser plenamente comprendidas y constituir la base de una prolongada cavilación e inteligente reflexión, llevadas a cabo mientras se realizan las ocupaciones y deberes diarios y no sólo en determinadas ocasiones. El intuitivo entrenado o discípulo, vive una vida dual, de actividad mundana y de intensa y simultánea reflexión espiritual. Tal será la característica sobresaliente del discípulo occidental, en contradicción con el discípulo oriental, que evade la vida, penetrando en lugares silenciosos y apartados de las tensiones de la vida diaria y del constante contacto con otros. La tarea del discípulo es mucho más difícil, pero le será muy valioso lo que él comprobará para sí y para el mundo. Esto es de esperarse si el proceso evolutivo significa algo. Las razas occidentales deben avanzar hasta alcanzar la supremacía espiritual, sin menoscabar la contribución oriental; la actuación de la Ley de Renacimiento contiene la clave para ello y demuestra ser por esto necesaria. La marea de la vida se mueve de Oriente a Occidente como el Sol, y aquellos que en anteriores siglos emitieron la nota del misticismo oriental deben emitir, y están emitiendo, la nota del ocultismo occidental. Por lo tanto, las siguientes etapas deben suceder a las tres anteriores. Continuaremos con la enumeración dada; lo que aquí sugiero es una fórmula -no digo forma, para una meditación más avanzada.

 

4.   Definido y sostenido esfuerzo para percibir la Presencia en todas las formas del Universo. Esto podría expresarse en las palabras “el esfuerzo para aislar el germen o simiente de la divinidad, que han traído a la existencia  todas las formas”. Quisiera que observaran que esto no significa lograr una actitud amorosa ni un acercamiento sentimental hacia las personas y circunstancias. Ese es el camino místico y, aunque no se intenta anularlo en la vida del discípulo, hoy no se emplea en el acercamiento efectivo. Se refiere al esfuerzo para ver, principalmente, en la luz que el Angel irradia, el punto de luz detrás de todas las apariencias fenoménicas, constituyendo, en consecuencia, la transferencia de la visión mística a niveles superiores de conciencia. No es la visión del alma sino la visión o percepción espiritual de aquello que la luz del alma puede ayudar a revelar. La fluctuante luz del alma  en el yo personal, ha capacitado al discípulo para ver la visión del alma y, en esa luz, lograr la unión con el alma, aunque sea sólo momentáneamente. Luego, la luz mayor del alma se enfoca como un sol radiante y revela a su vez una visión aún mas maravillosa -la de la Presencia, en la que el Angel es la garantía y promesa. Así como la luz de la Luna es la comprobación de que la luz del Sol existe, de la misma manera la luz del Sol comprueba, si lo supieran, que existe una luz  mayor.

 

5.   Luego, habiendo percibido la Presencia -no teóricamente sino en vibrante respuesta a su Existencia, viene la etapa en que se asegura cuál es el Propósito. La esperanza de identificarse con el Propósito, se halla muy lejos aún para el iniciado común de menos categoría que  un Maestro. De esa etapa inasequible (para nosotros) no nos ocuparemos, sino del esfuerzo por alcanzar una comprensión de aquello que, por medio de la forma, está tratando de corporificar el elevado propósito, en cualquier etapa particular del ciclo evolutivo. Esto es posible, y ha sido logrado en el transcurso de las épocas, por aquellos que se han acercado correctamente y reflejado debidamente el Camino de la Evolución superior. Este Camino le es revelado al discípulo, aunque no tenga nada que ver con el mensaje intuitivo que pueda traer de su elevada aventura.

 

6.   Entonces pone bajo la luz -de lo que esotéricamente llamamos “la triple luz de la intuición”, algún problema mundial, algún plan para ayudar a la humanidad, que su mente ha desarrollado o su corazón ha deseado, luz formada por la fusión de la luz del yo personal enfocada en la mente, la luz del alma enfocada en el Angel y la luz universal que emite la Presencia; cuando esto se realiza con facilidad, mediante la concentración y una larga práctica, producirá dos resultados:

 

     a. Aparecerá repentinamente en la mente alerta del discípulo (que sigue siendo el agente receptor) la solución de su problema, la sugerencia de lo que se necesita para ayudar a la humanidad, la anhelada información que, al aplicarla, abrirá a la ciencia, a la sicología o a la religión, una puerta determinada que traerá -una vez abierta, alivio o liberación para muchos. Como he dicho antes, la intuición no está nunca relacionada con los problemas o inquietudes individuales, como tantos aspirantes autocentrados creen, sino que es puramente impersonal y sólo aplicable a la humanidad, en sentido sintético.

 

b.   El “intruso agente de la luz” (como “El Antiguo Comentario” llama a estos intuitivos aventureros) es reconocido como alguien a quien puede confiársele alguna revelación, la nueva dispensación de la verdad o alguna ampliación significativa del germen de una verdad ya otorgada a la raza. Entonces tiene una visión, oye una voz, registra un mensaje o, algo muy superior a todo, se convierte en un canal de poder y luz para el mundo, en una Personificación consciente de la divinidad o en un Custodio de un principio divino. Esto constituye las verdaderas formas de la revelación impartida o corporificada que, aunque raras, todavía van desarrollándose acrecentadamente en la humanidad.

 

7.   Las etapas previas a la revelación, se denominan:

 

a.   El renunciamiento a seguir en el Camino superior.

b.   El retorno al Angel, o el reenfocamiento en el alma.

c.   La pausa, o el intervalo para el pensamiento constructivo, influido por el Angel.

d.   La aplicación de la mente en la formulación de esas formas de pensamiento que deben corporificar a la revelación.

e.   Luego lo que se denomina “la pausa que precede a la presentación”.

 

8.   La presentación de la revelación o de la verdad impartida y su precipitación en el mundo de la ilusión. En ese mundo sufre la “prueba ardiente” donde “pasa la prueba de fuego, y una parte del fuego -dentro de aquello que es revelado, regresa a la fuente de origen; otra parte sirve para destruir al revelador y, aún otra, consume a aquellos que reconocen la revelación”. Esta es la etapa del AGNI YOGA que, como ven, sólo corresponde a aquellos que pueden penetrar más allá del Angel y llegar al lugar en “que mora el fuego”, donde Dios, la Presencia, actúa como fuego consumidor y espera la hora de la revelación total. Esta es la transcripción simbólica de una gran verdad. En el caso del iniciado individual, la tercera iniciación, la Transfiguración, señala la consumación del proceso. Sólo entonces la gloria es vista, la voz de la Presencia es escuchada y la unión con el pasado, el presente y el futuro es alcanzada.

 

9.   La revelación sucumbe a la ilusión prevaleciente, desciende al mundo del espejismo y desaparece, por consiguiente, como revelación, apareciendo como una doctrina. Mientras tanto, la humanidad ha sido ayudada y conducida adelante; los intuitivos continúan con el trabajo, y la afluencia de aquello para ser revelado no cesa nunca.

 

Esta técnica básica subyace en las revelaciones primarias y secundarias. En las primarias su ciclo es prolongado, en las segundas, breve. Un buen ejemplo de este proceso lo tenemos en uno de los puntos de revelación secundaria, en conexión con la enseñanza que emanó de la Jerarquía (Custodio de la revelación secundaria, así como Shamballa lo es de la primaria hace 50 años [N.E.: Para el año 2001, “hace unos 125 años”], apareciendo como “La Doctrina Secreta”. H.P.B. fue el “intuitivo penetrante, sensible, que se apropió de ella”. La revelación que hizo siguió la acostumbrada rutina de toda revelación secundaria, desde la fuente de origen al plano externo. En ese plano las mentes de los hombres, veladas por la ilusión y nubladas por el espejismo, la formularon en una doctrina inflexible, que no reconocía otra revelación, sosteniendo firmemente  -la mayoría de los grupos teosóficos, que “La Doctrina Secreta” fue una revelación definitiva y que no debe aceptarse otra cosa que lo que expone ese libro, ni considerarse correcta ninguna otra interpretación, sino la que expone el  mismo. Si esto fuera cierto, entonces las revelaciones evolutivas habrían terminado y la situación de la humanidad sería verdaderamente penosa).

 

En el camino de la intuición, hasta el neófito puede empezar a desarrollar en sí mismo el poder de reconocer aquello que la mente inferior es incapaz de darle. Algún pensamiento de poder revelador puede llegar a su mente para ser utilizado en bien de la mayoría, y penetrar una nueva luz sobre una verdad muy antigua, liberando a ésta de las tramas ortodoxas, iluminando así su conciencia. Esto él debe emplearlo para los demás y no únicamente para sí mismo. Poco a poco descubre el camino hacia el mundo de la intuición; día tras día y año tras año, se hace más sensible a las ideas divinas y más apto para apropiarse inteligentemente de ellas, en bien de sus semejantes.

 

La esperanza del mundo y la disipación de la ilusión residen en el desarrollo de los intuitivos y su entrenamiento consciente. Existen muchos intuitivos naturales cuyo trabajo es una mezcla de siquismo superior con destellos de verdadera intuición. Estos deben ser entrenados para que lleguen a ser verdaderos intuitivos. Paralelamente a su respuesta intuitiva y a su esfuerzo por precipitar su intuición en el mundo del pensamiento humano, debe también existir un progresivo desarrollo de la mente humana para que pueda captar y comprender aquello que es proyectado, y en esto también descansa la esperanza de la raza.

 

B.  La Intuición grupal, Dispersa la Ilusión Mundial.

 

Hoy el mundo está lleno de ilusiones, muchas de ellas veladas bajo la forma de idealismos, plenos de deseos y planes, y aunque muchos están correctamente orientados y expresan la firme determinación de los intelectuales, de crear  mejores condiciones de vida para todos los pueblos del mundo, surge el interrogante: ¿Existe en la totalidad de este ansioso deseo, la suficiente vivencia dinámica esencial, que lo haga descender a la manifestación física y a la real expresión, satisfaciendo así la verdadera necesidad humana? Quisiera señalar que los dos Agentes reveladores mayores de todos los que han venido a la Tierra dentro de la historia moderna, hicieron a la humanidad las sencillas revelaciones siguientes:

 

1.   La causa de todo sufrimiento humano es el deseo y egoísmo personal. Desistan del deseo y serán libres.

2.   Existe un medio de liberarse, el cual conduce a la iluminación.

3.   De nada sirve al hombre conquistar el mundo entero y perder su alma.

4.   Cada ser humano es un Hijo de Dios.

5.   Existe un medio para liberarse, es el camino del amor y el sacrificio.

 

La vida de estos reveladores fue la presentación simbólica de lo que Ellos enseñaron, y el resto de Su enseñanza sólo fue una ampliación de Sus temas centrales. Contribuyeron como parte integrante de la revelación general de las épocas, que ha conducido a los hombres, desde la primitiva existencia humana, a la compleja civilización moderna. Dicha revelación puede ser denominada la Revelación del Sendero, que nos saca de la forma y nos conduce al Centro de toda vida; la pureza de esta revelación ha sido preservada, en el transcurso de las edades, por un puñado de discípulos, iniciados y verdaderos esotéricos, que han estado siempre en la Tierra -defendiendo la sencillez de esa enseñanza, buscando a quienes pudieran responder y reconocer el germen o simiente de la verdad y entrenar a los hombres para que ocupen Su lugar y huellen el camino de las percepción intuitiva. Una de las mayores tareas de la Jerarquía consiste en buscar y encontrar a aquellos que son sensibles a la revelación y cuyas mentes están entrenadas para formular las emergentes verdades, de tal manera, que lleguen relativamente sin alteraciones al conocimiento de los pensadores del mundo. Sin embargo, toda revelación, traducida en palabras y frases, pierde algo de su divina claridad.

 

Gran parte de las revelaciones del pasado han llegado a través del impulso religioso y, a medida que la ilusión ha ido densificándose y creciendo con el tiempo, su sencillez original (tal como fue transmitida por sus Reveladores) se ha perdido. Toda revelación fundamental se presenta en forma muy sencilla. Los innumerables agregados se han ido introduciendo en ella; la mentalidad humana ha complicado las enseñanzas debido a sus disertaciones mentales, hasta que se erigieron los grandes sistemas teológicos que denominamos, por ejemplo, la iglesia cristiana y el sistema budista. En la actualidad les sería difícil a sus fundadores, reconocer los dos o tres fundamentos y las realidades o verdades divinas que ellos trataron de revelar y acentuar, pues es muy grande el manto de ilusión que cubre los sencillos pronunciamientos de Cristo y de Buda. Las vastas catedrales y las pomposas ceremonias de los ortodoxos están muy lejos de la humilde vida de Cristo, el Maestro de Maestros y el Instructor de ángeles y hombres, y de la simplicidad de Su actual vida, en que vigila y espera que Su pueblo retorne a la sencillez de la realización espiritual.

 

Tan grande ha sido la ilusión que, en Occidente, los hombres hablan hoy del “poder temporal de la Iglesia Católica”; además las Iglesias Protestantes están divididas en facciones antagónicas; la Iglesia de la Ciencia Cristiana (Christian Science) es conocida por su capacidad para amasar dinero, enseñando a sus adherentes a hacer lo mismo y a obtener momentáneamente buena salud; la Iglesia Ortodoxa Griega estaba totalmente corrompida, sólo la sencilla fe de los ignorantes y de los pobres, ha conservado algo de la verdad en su forma simple y original. No poseen la capacidad de sostener discusiones teológicas altisonantes, pero creen que Dios es amor (simplemente eso), que hay un camino que conduce a la paz y a la luz, y que la negación de sus propios deseos materiales, complace a Dios. Comprendo que estoy  haciendo una amplia generalización; también sé que existen cristianos y eclesiásticos buenos e inteligentes dentro de los sistemas teológicos, sin embargo, no emplean su tiempo en discusiones teológicas sino en amar a sus semejantes, y lo hacen por que aman a Cristo y a todo lo que El representa. No les interesa construir imponentes y suntuosas iglesias ni recaudar el dinero necesario para su sostenimiento, sino en reunir a aquellos que forman la verdadera Iglesia en el plano espiritual interno y en ayudarlos a caminar en la luz. Tampoco los tienta la ilusión del poder autoritario. Cuando la crisis mundial haya pasado, los eclesiásticos de todas partes no descansarán hasta poder descubrir cómo penetrar a través de la ilusión de la doctrina y el dogma que los envuelve y hallar el camino de regreso a Cristo y a su sencillo mensaje, que tiene en sí el poder de salvar al mundo, si es reconocido y practicado.

 

Gran parte de la verdadera revelación, desde la época de Cristo, ha llegado al mundo por medio de la ciencia. Por ejemplo, la presentación (científicamente comprobada) de la sustancia material, como que sólo es en esencia una forma de energía, constituye una revelación tan grande como cualquiera de las transmitidas por Cristo o Buda. Esto revolucionó totalmente el pensamiento de los hombres y fue -aunque no lo crean, un recio golpe asestado a la gran Ilusión. Relacionó a la energía con la fuerza, la forma con la vida y al hombre con Dios, y contenía el secreto de la transformación y de la transmutación. Las revelaciones básicas y fundamentales de la ciencia son tan divinas como las de la religión, pero ambas han sido tergiversadas para satisfacer la demanda humana. Se aproxima la época en que la ciencia dirigirá todos sus esfuerzos en curar las heridas sufridas por la humanidad y en construir un mundo mejor y más feliz.

 

En la actualidad, a  medida que la humanidad espera la revelación que corporificará los pensamientos, sueños y fines constructivos de la Nueva Era, la demanda llega, por primera vez, de un vasto grupo de personas que poseen cierto grado de intuición. No he dicho intuitivos. Este grupo es hoy tan numeroso, su enfoque tan real y su clamor tan fuerte, que están logrando enfocar la atención conjunta de los pueblos. Por lo tanto, cualquier revelación que pueda surgir en el futuro inmediato estará  mejor “protegida por el espíritu de comprensión” que en cualquier época anterior. Este es el significado de las palabras del “Nuevo Testamento”, “todos los ojos Lo verán”; toda la humanidad reconocerá al Ser revelador. En épocas pasadas el Mensajero del Altísimo sólo fue reconocido y conocido por un mero puñado de hombres, y pasaron décadas y hasta siglos para que Su mensaje penetrara en los corazones de los seres humanos.

 

La tensión actual y el desarrollo del sentido de proporción, más un obligado retorno a la simplicidad de los requerimientos de la vida, pueden salvar a la próxima revelación, de sumergirse demasiado veloz y rápidamente en el fuego de la Gran Ilusión.

 

Nota: Es insertada acá una anotación que el Instructor tibetano D.K. hizo a través de A.A.B. Reconociendo la vigencia de la sección esotérica de la Sociedad Teosófica, advirtió algo que Jesucristo ya había advertido en el Nuevo Testamento sobre Su retorno. Dijo que los Maestros presentados al público por algunos movimientos como el “Yo soy”, constituyen una tergiversación de la realidad. Los distintos movimientos teosóficos (desde la época de H.P.B) no han demostrado inteligencia ni buen criterio en la selección de quienes la organización proclaman como iniciados o importantes miembros de la Jerarquía. También dijo que la Ley de Ascensión fue mal interpretada y terriblemente tergiversada por la enseñanza de los denominados Maestros Ascendidos impartida por los dirigentes del movimiento “Yo soy”, que han prostituido y hecho descender, casi a niveles de comedia barata, a uno de los acontecimientos más notables habidos en nuestro planeta.

 

De lo antedicho resulta evidente que el modo de manejar los asuntos del mundo, los estados de conciencia y las condiciones en los tres mundos, es el que emplea el discípulo y el iniciado, trabajando de arriba hacia abajo. El método es, en realidad, la repetición del arco involutivo en el que -así como el Creador, dirige externamente desde un punto de ventaja la energía, la fuerza y las fuerzas son dirigidas hacia el mundo de los fenómenos y producen efectos definidos sobre la sustancia de los tres planos. Este punto debe ser recordado muy cuidadosamente, razón por la cual, siempre debe ser empleada la Técnica de la Presencia antes que otras técnicas. Ella establece contacto con el agente espiritual rector y permite que el discípulo asuma la actitud del Observador desapegado y de un agente del Plan. Cuando esta técnica es seguida correctamente, pone en actividad la intuición y es revelado el mundo de significados (que se halla detrás del mundo de los fenómenos), disipando de este modo la ilusión. Se conoce y ve a la verdad tal cual es. Las formas del externo mundo fenoménico, (externo desde el ángulo del alma, y por lo tanto abarcando los tres mundos de nuestra vida diaria) se ven nada más que como símbolos de una Realidad interna y espiritual.

 

II.  La Técnica de la Luz.

 

En mis distintos libros he impartido mucho acerca de ello, y en el libro “La Luz del Alma”, que escribí en colaboración con A.A.B., se intentó indicar la naturaleza de la luz del alma. La clave de esta técnica se encuentra en las palabras: En esa Luz veremos la luz. Una simple paráfrasis de estas palabras, aparentemente abstractas y simbólicas, podría ser la siguiente: Cuando el discípulo ha encontrado ese centro iluminado dentro de sí mismo y puede caminar en su radiante luz, se halla entonces en una situación (o en un estado de conciencia si prefieren) en que llega a ser consciente de la luz que se halla en todas las formas y átomos. El mundo interno de la realidad se hace visible como sustancia-luz (algo diferente de la Realidad, revelada por la intuición). Puede entonces convertirse en un eficiente colaborador del Plan debido a que el mundo de significado síquico llega a ser real para él y sabe lo que hay que hacer para disipar el espejismo. Podría decirse que el proceso de llevar luz a los lugares oscuros comprende -lógicamente, tres etapas donde:

 

1.   El principiante y el aspirante se esfuerzan por eliminar el espejismo de su propia vida empleando la luz de la mente. La luz del conocimiento es el principal agente disipador en las primeras etapas de la tarea, eliminando eficazmente los diversos espejismos que velan la verdad del aspirante.

 

2.   El aspirante y el discípulo trabajan con la luz del alma. Esta es la luz de la sabiduría, resultado de la interpretación de una larga experiencia, que afluye y se mezcla con la luz del conocimiento.

 

3.   El discípulo y el iniciado trabajan con la luz de la intuición. Mediante la fusión de la luz del conocimiento (luz de la personalidad) y la luz de la sabiduría (luz del alma), la luz es vista, conocida y captada. Esa luz apaga las luces menores por medio de la radiación pura de su poder.

 

Tenemos, por lo tanto, la luz del conocimiento, la luz de la sabiduría y la luz de la intuición, siendo tres estados o aspectos definidos de la Luz Una. Corresponde al Sol físico, al corazón del Sol y al Sol central espiritual. Esta última frase contiene el indicio y la clave de la relación del hombre con el Logos.

 

Estas etapas y sus técnicas correspondientes tienden a ser mal interpretadas si el estudiante no recuerda que entre ellas no existen líneas reales de demarcación, sino sólo una constante superposición, un desarrollo cíclico y un proceso de fusión que es de lo más confuso para los principiantes. De la misma manera que el resultado de la innata reacción al medio ambiente produce el instrumento necesario para hacer contacto con ese ambiente, así el desarrollo de los poderes a los cuales estas técnicas sirven, produce el modo de hacer contacto con el medio anímico y espiritual. Cada una de estas técnicas está relacionada con un nuevo medio ambiente, cada una desarrolla oportunamente, en el iniciado o discípulo, el poder que puede emplear en esferas superiores de actividad divina, y en bien de la humanidad; se relaciona con las otras técnicas, y libera al discípulo para entrar en relación consciente con un nuevo medio ambiente, nuevos estados de percepción y nuevos campos de servicio. Por ejemplo:

 

1.   La Técnica de la Presencia, cuando es satisfactoriamente seguida permite que la intuición afluya, y reemplazando a la actividad de la mente razonadora, disipa la ilusión, sustituyéndola por  ideas divinas, formuladas en conceptos que llamamos ideales. Debe recordarse que los Maestros sólo emplean la mente para dos actividades:

 

a.   Llegar a las mentes de Sus discípulos y atraer aspirantes por medio de un instrumento similar a la mente del discípulo.

b.   Crear formas mentales en niveles concretos, que puedan corporificar estas ideas divinas. El Agente rector, el Angel de la Presencia, produce el poder para crear de esta manera, y a esto se lo denomina el resultado de la intuición -la idea o la verdad, su percepción y su reproducción.

 

2.   La Técnica de la Luz está más íntimamente relacionada con la mente; significa el método por el cual la iluminación que afluye del alma (cuya naturaleza es luz) puede irradiar no sólo los ideales sino la vida, las circunstancias y los acontecimientos, revelando la causa y el significado de la experiencia. Cuando el discípulo capta el poder de iluminar que posee, ha dado el primer paso hacia la disipación del espejismo; y así como la Técnica de la Presencia es eficaz en el plano mental, la Técnica de la Luz otorga poderes que pueden ser eficaces en el plano astral, y oportunamente disipará y hará desaparecer ese plano.

 

3.   La Técnica de la indiferencia hace ineficaz o neutraliza, el aferramiento de la sustancia a la vida o espíritu, que actúa en los tres mundos, pues el alma es la evidencia de la vida.

 

En relación con la segunda técnica, quisiera tomar algunas palabras de La Biblia, empleando la palabra “luz” en vez de la palabra “fe”. La definiré así: La luz es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas no vistas. Esta es quizás la definición más esotérica dada hasta ahora, y su verdadero significado será revelado en las dos generaciones próximas. La palabra “fe” constituye un buen ejemplo del método de “ocultar” algunas antiguas verdades para que su significado no sea revelado prematuramente. Luz y sustancia son términos sinónimos. Alma y luz también lo son, y en esta similitud -luz, sustancia, alma- reside la clave de la fusión y de la unificación que Cristo expresó tan plenamente durante Su vida en la Tierra.

 

Por lo tanto, cuando los aspirantes y estudiantes progresan en el logro de hacer contacto con el alma, han dado uno de los pasos más importantes hacia la comprensión de la luz y sus aplicaciones.

 

La intuición nada tiene que ver con los tres mundos de la experiencia humana, sino sólo con las percepciones de la Triada espiritual y con el mundo de las ideas. La intuición es para el mundo de significados, lo que la mente para los tres mundos de la experiencia. Producen comprensión, de la misma manera que la luz del alma produce conocimiento, por medio de esa experiencia. El conocimiento no es una reacción puramente mental sino que es algo que se encuentra en todos los niveles, siendo, en alguna forma, intuitivo en todos los reinos. Esto es axiomático. Los cinco sentidos traen el conocimiento del plano físico; la mente trae la percepción intelectual, pero los tres son aspectos de la luz del conocimiento (que viene del alma) a medida que va formando sus vehículos de expresión, en el vasto triple medio ambiente que elige como prisión con el propósito de evolucionar.

 

En una vuelta más elevada de la espiral, la intuición es la expresión de la triple Tríada espiritual, relacionada con los niveles superiores de la expresión divina, siendo el resultado de la vida de la Mónada -la energía que trae la revelación del propósito divino.

 

Gran parte de lo que he dicho antes es muy conocido por todos los aspirantes, ya sea que estudien el Raja Yoga de la India o la vida del místico práctico, enseñada por místicos, tales como Meister Eckhart y los modernos esotéricos polarizados en forma más mental. Estos últimos, por medio de la fusión, fueron más allá de la visión mística. No es necesario que me extienda sobre ello, pues es la etapa superior de unificación de la cual todos los verdaderos místicos son testigos.

 

Lo que aquí nos concierne es saber cómo esta luz puede ser reconocida, captada y empleada a fin de disipar el espejismo y prestar un profundo servicio esotérico al mundo.

 

Por lo tanto, les presento (a los aspirantes y discípulos del mundo) la posibilidad de realizar un servicio mundial definido. Con el tiempo se han de formas grupos con aquellos que trabajan para disipar el espejismo existente en sus vidas individuales, y esto lo hacen no sólo para lograr su propia liberación, sino con el objetivo especial de despejar los espejismos significativos del plano astral. Trabajarán unidos en algún aspecto especial del espejismo mundial, empleando el poder de sus mentes individuales iluminadas; dirigirán unidos “el faro de la mente, reflejando la luz del sol, irradiando al mismo tiempo su propia luz interna sobre las brumas y nieblas de la Tierra, en las cuales todos los hombres tambalean. Dentro de la iluminada esfera de la luz radiante enfocada, surgirá triunfante la realidad”.

 

 

 

 

 

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1 message about this page
May 3 2007 by shakespearehood
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