Estimados Lectores:
Una parada en el camino para recordar el día, que al menos los que
somos cubanos, no debemos olvidar por lo que significa.
Hace una semana caminaba en Tampa por las aceras de Ybor City. Por
allí, que era frente al Restaurant Columbia, establecido en 1905,
quedan aún los recordatorios grabados sobre el cemento, de
contemporáneos de nuestro Martí. Pensaba si entonces habría sentido
él, la misma brisa que sentía yo . Pensaba si el cielo habría estado
tan azul. Pensaba en qué habría tenido él en sus pensamientos y en
su corazón. Pensaba que Martí estaba allí porque lo llevaba yo
adentro, como lo llevo conmigo por doquiera que voy, haciéndolo verdad
a cada instante. Mis hijas jóvenes estaban conmigo. Quise trasmitirles
ese momento de comunión. Decidí mejor callar y vivir a fondo esa
experiencia extraña de convivencia íntima que se me estaba dando.
Martí se desaparece de los contornos de Ybor City y aunque esa zona de
la ciudad de Tampa se encuentra bajo renovación, la figura de Martí
se va desdibujando del paisaje. Existen unas cuantas placas, donde
deberían haber estatuas o monumentos o quizás alguna biblioteca de
asuntos martianos.
Recuerdo el lector que me escribió después de visitar el cementerio
de Guatemala donde fue a buscar la tumba de María García Granados.
Nadie sabía quién había sido ella, ni quién era Martí, ni
recordaban la poesía. Allí al parecer tampoco estaba marcada su
realidad que es también la nuestra.
Nosotros vamos haciendo a Martí, lo hacemos realidad, lo hacemos
vivir, en un día como hoy.
Para aquellos que deseen leer algo sobre la muerte de Martí, pueden
encontrar este material en:
http://www.jose-marti.org/jose_marti/biografia/muerte/muertemartiintr...
Recordemos también:
"Yo quiero cuando me muera,
Sin patria, pero sin amo,
tener en mi tumba un ramo,
de flores y una bandera."
Yara
La Página de José Martí